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Relato Aquella
chica tenía un culo muy grande que la hacía interesante, su cuerpo no
era de modelo y su cara, más bien fea. Su enorme culo fue el que atrajo
mi atención, desde que la vi en la fiesta no pude apartar mis ojos de
ella. Me acerqué para pedirle un baile: -¡Hola! Me llamo Estefanía ¡Fani para ti! ¿Quieres bailar conmigo? -No
te enfades, prefiero seguir bailando sola ¡No me atraen las chicas! La
primera tentativa fue un fracaso, pero yo nunca me desanimo. La gran mayoría
de chicas que me he llevado a la cama casi siempre han dicho no ¡Luego
cambian de parecer! Les gusta que les rueguen ¡Las mujeres somos así! -No te creo ¡He visto como me mirabas! No me quitabas los ojos ¡Me deseas! -¡Sabes!
Eres muy pedante, cuando menos muy creída. Lo siento, no me gustan las
chicas. Ya
eran dos veces las que había fracasado con esa mujer de culo grande ¡Oh,
cómo la deseo! Ese culo, ese apetecible culo tiene que ser esta noche
para mí ¡No sé cómo, pero lo conseguiré! Estuve
bailando, cuando podía frente a ella insinuándome y dejando ver mis
piernas, mis muslos eran lo que más parecían interesarles. Motivo por el
que generosamente levantaba mi falda para que los pudiera ver y disfrutara
con su visión ¡Creo que sí, le gustan las chicas! Por lo menos mis
muslos le atraen: -¿Te gustan? -¡Otra ves tú, qué pesada eres! Déjame en paz o llamaré al vigilante. -¡Llámale!
Es mi hermano no me dirá nada. Como
os imagináis, era mentira, ni siquiera tengo hermano, pero en ese momento
fue lo único que se me ocurrió para salir del atolladero en el que me
estaba metiendo. Estaba tan excitada y también algo bebida que no cejé
en mi empeño ¡Esa noche tenía que dormir con esa chica! Con mi cuerpo,
cualquier otra chica ya hubiera cedido a mis insinuaciones ¡Estoy
perdiendo habilidad! -Me gustas, quiero acostarme contigo ¿En tu casa o en la mía? -¡Qué dices chica! Estás un poco bebida ¡Verdad! -Un poco sí, pero no es por la bebida ¡Me gusta tu hermoso trasero! -Encima
de pedante, eres grosera ¿Qué te crees, Me había llamado borracha, eso es una cosa que no le permito a nadie ¡Ni siquiera a ella! Sin pensar en las consecuencias me tiré como una fiera para ella, encajándole un buen gancho de derecha. Mi puño impacto en pómulo izquierdo de su cara y siguió camino hacia su mandíbula ¡Cayó redonda al suelo! Allí estaba esa gran mujer estirada a todo lo largo, en el centro de la pista, no se movía ¿Qué he hecho? Por unos segundos pensé que al caer se había golpeado en la nuca y que había fallecido. Creía que me había buscado la ruina ¡Y todo por un culo hermoso! Unos segundos después, recobró el conocimiento y le pedí perdón. -Lo
siento chica, no sé que es lo que me ha sucedido ¡Lamento haberte
pegado! Ella
no dijo nada, miró al vigilante, él se acercó y le dijo algo al oído,
cinco minutos después estaba siendo detenida por la policía. En todo su
derecho, la gran mujer con su gran culo me puso una demanda por acoso y
agresión. Cuando nos vimos pasado algún tiempo en el juicio había
adelgazado, aunque su culo seguía siendo grande. Ni que decir tiene que
el juicio lo perdí, le tuve que pagar la factura del hospital donde fue
asistida que ascendía a 3500 euros, más doce mil euros por daños y
perjuicios ¡La muy zorra de culo grande! Era abogada, aunque no tonta ¡La
defendió una amiga suya! Nunca jamás he vuelto a intentar ligarme a ninguna otra chica, ahora utilizo la técnica de provocar mediante la insinuación y dejo que sean ellas las que se acerquen a mí. He aprendido la lección. Además ahora cuando salgo o voy alguna fiesta no tomo nada de alcohol ¡Así no haré tonterías! *-*-* Denominación de la RAE de Género |
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