|
Relato Carolina
es una chica que tiene como hobby bailar. Todo su tiempo libre lo dedica a
este menester. Se pasa las tardes en el gimnasio practicando la modalidad
de aeróbic. Desde hace unas
semanas vengo observando que ella y la monitora se quedan embobadas mirándose
la una a la otra. Las dos son de un físico parecido y de belleza
similar... ayer después de la ducha fui al bar para tomarme una bebida
isotónica y hacer tiempo para ver que rumbo tomaban... Lo que pensaba era
cierto, del gimnasio se dirigieron a un bar musical donde hay reservados
con luz muy tenue, allí estuvieron haciendo manitas y dándose se el
piquito. Yo desde un lado de la barra las podía observar sin ser
observado, pero de qué me valía todo aquel misterio si lo que deseaba es
estar con ella dos al tiempo... si eran lesbianas no había nada que
hacer, pero la esperanza es lo último que siempre hay que perder en esta
vida, sea para lo que sea. Por qué no pensar en que podían ser
bisexuales... cuando ya había consumido cuatro güisquis estaba un poco
subido de ánimos, me armé de valor y me acerqué a ellas y sin mediar
palabra les dije: -Chicas,
me gustáis, ¿qué os parece si vamos a mi casa a follar? Las
dos hermosas mujeres se quedaron perplejas, esperaba de ellas que
reaccionaran negativamente y que me dieran un bofetón. Pero mi sorpresa
fue mayúscula cuando se miraron, sonrieron y dijeron: -¿Está
muy lejos tu casa? -A
la vuelta de la esquina. –Les contesté, con lengua de trapo- -Sí,
¡mira que bien! Lo tienes muy fácil, quítate de nuestra vista y ve a tu
casa a que te den por el culo. -¡Vale,
si es lo que os gusta os dejaré que lo hagáis! Alguien
me dijo una vez, que el no lo tienes de antemano, y que el 50 por cien de
las veces es un sí. Esa fue una de las veces, aquellas mujeres
aparentemente atraídas la una por la otra no podían perder la ocasión
de darle por el culo a un tío, un tío que además estaba más que pasado
de copas. -¿De
verdad que te dejarías sodomizar? -Os
lo prometo, pero tengo un pequeño problema, en mi casa no tengo ningún
vibrador. -No
te preocupes, iremos a la mía que en ella tengo de todo lo necesario, ¿estás
de acuerdo Carolina? - Dijo la monitora- Creía
que seguían de coña... salimos del establecimiento y la monitora de aeróbic
que era la que llevaba la voz cantante, fue hasta donde tenía su vehículo
estacionado y nos invitó a subir a Carolina y a mí... su casa quedaba en
la parte alta de la ciudad, un precioso chalet, casi mansión diría yo,
con gran extensión de terreno... pulsó el mando a distancia y una verja
se abrió dándonos paso a un bonito jardín con pista de tenis y gran
piscina, ¡era un en sueño! -¿Os
gusta mi casa? -¡Es
preciosa! –Contestó Carolina- -¡Es
inmensa! –Contesté yo- -Inmenso
es como te vamos a poner el culo. –Dijo la monitora y rió Carolina- Les
había dicho lo de dejarme dar por el culo de broma, pero ellas no lo
tomaron a broma, sin lugar a dudas estaban decididas a dejármelo como un
bebedero de patos. Por ese motivo cuando la monitora nos ofreció algo de
beber, pedí un güisqui para acabar de terminar la fiesta y no enterarme
de nada... es lo que ocurrió, lo último que recuerdo es que caí todo lo
largo que era en el sofá del salón y que las veía reír y bailar muy
acarameladas. -¡Jefe,
jefe! -Oía con voz lejana, mientras una mano me asía por el hombro- -¿Se
encuentra usted bien? –Escuché a uno de los dos policías que me
recriminaba al tiempo que no se podía estar tumbado de esa forma en los
bancos del parque- Me
incorporé y sentado les miré y les di las gracias por el interés
mostrado por el estado de mi persona, pensé, ¡todo ha sido un sueño! ya
era noche cerrada y el frío empezaba hacer mella en mi cuerpo, ¿qué me
ha pasado? Con el güisqui que he bebido me he debido quedar dormido, ¡habrá
sido eso! Como pude me puse en pie y paso a paso me dirigí a mi casa que
no estaba lejos de ese lugar... una vez allí, caí en la cuenta de que el
culo me dolía, ¡cielos! ¿Qué me han hecho? Pasaron
los días, y de nuevo las vi en el gimnasio, ya nada era igual, en todo
momento cuando me miraban se reían. Al terminar la clase, Carolina ella
toda risueña se acerca y dice: -¿Disfrutaste
de la sesión de sodomía? No
le contesté nada, me sentía avergonzado, ¡humillado! El tiro me había
salido por la culata, quise ligar a esas dos hermosas lesbianas y fueron
ellas las que se burlaron poniendo algo en la bebida que tomé... Desde
ese día me cuido mucho de beber nada de alcohol antes de intentar ligar,
y mucho menos nada en casa de nadie si realmente no le conozco. Moraleja: si vas de caza no bebas, que las liebres son muy zorras y se escapan. *-*-* Denominación de la RAE de Género |
|
Todos los textos aquí expuestos han sido creados por el grupo de escritores de gestialba.com por lo tanto son textos originales y con derechos de autor. Situando el puntero del ratón durante unos segundos sobre los bocetos sentirás algunos sonidos.
|