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Datos ténicos |

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| Título: |
Hemorroides |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Yo |
| Actores: |
Yo |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2007 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
¡Empezaré
diciendo, qué dolor, qué placer! No crea que me estoy quedando (engañar)
con usted, nada más lejos de mi intención. La historia que cuento en
estas líneas es una cosa que realmente me sucede:
Soy
una mujer, ¡digamos soltera! Y con cierta edad a mis espaldas y para que
lo próximo que escribiré no sea mal interpretado, ¡tengo mucha
experiencia sexual! Me gustan tanto las mujeres como los hombres, aunque
prefiero las primeras a los segundos. Por propia decisión me he retirado
de mi vida profesional, ¡sí, lo ha adivinado! He sido toda mi vida
prostituta, profesión que he ejercido con la cabeza muy alta, ¡estoy
orgullosa de haberlo sido! Como ya he dejado claro, me he retirado por mi
voluntad, vivo sola y no tengo, ni quiero tener amigos, ¡ya he tenido
bastantes en mi vida! No se preocupe, no, mi vida económica está
resuelta y cuando no me pueda valer por mí misma, tengo contratada una
plaza en una cotizada residencia. Eso está resuelto y en cuanto al tema
sexual, me las apaño y disfruto yo sola. ¡Aquí viene lo divertido!
Pensará usted de mí, ¡qué vieja, está como una chota! No, no lo
estoy, y sí, soy vieja, si a los 60 años se es vieja, ¡aunque algunos
no lo piensan así! Yo sí, ¡no me lamento! Disfruto de mi intimidad
acariciándome y masturbándome cuando me apetece. Unas veces
introduciendo un vibrador por la vagina, otras por el ano y muchas veces
por ambos lados. Pero rs del ano del que le
quería yo hablar, o escribir, ¡usted decide! Cuando introduzco tan
maravilloso invento por mi ano noto un pequeño dolor, y no porque sea
estrecho, ¡nunca lo he tenido estrecho! He recibido tanto por él, que
puedo asegurarle que no es ese mi problema, ¡son las hemorroides! Sí,
almorranas para muchos. Esas dichosas venas inflamadas por causa de estar
mucho tiempo sentado, hacer más esfuerzo del necesario a la hora de
defecar, haber realizado excesos de empuje a la hora de dar a luz, ¡claro
está, si es mujer! O en el peor de los casos, como síntoma subyacente de
alguna que otra enfermedad, ¡joder, parezco una doctora! Nada, lo que le
decía. Cuando introduzco el consolador vibrador una vez traspasado el
ano, cuando encuentra las venas infladas del final del recto, ¡padezco un
dolor que me hace saltar las lágrimas! Dolor que dura unos 10 segundos.
Pasado este breve tiempo, comienza en mí una trasformación que hace que
empiece a dar gritos, ¡no de dolor! Son gritos de placer, y tras dos
minutos de mete y saca consigo uno de los mayores orgasmos que nunca he
conseguido en mi vida, ¡no le miento! Mi vagina, producto de la excitación
segrega una gran cantidad de líquido, ¡es sensacional! Le he explicado
el caso a mi ginecólogo y me ha dicho que me las tengo que operar, ¡no
me cree! Y descarada como he sido toda mi vida, le he dicho que de eso
nada, monada. Ahora que he encontrado mi punto “G”. ¡Nadie, me ha
dado nunca tanto placer! Eso sí, suerte tengo de vivir en un chalet, de
lo contrario los vecinos pensarían que me ocurre algo o simplemente que
estoy loca. ¿Qué le parece mi historia?
Denominación de la RAE
de Género
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Sentir placer debido a la hemorroides internas, ¡qué delicia!
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