|
Relato Tengo
un amigo que es mecánico y además tiene un taller en el que trabaja y se
dedica a la construcción de todo tipo máquinas. Un día entre risas y
bromas y estando su mujer presente, ¡mujer a la que por cierto me tiro!
Me aposté con él un polvo, un polvo que me dejaría echar si era capaz
de fabricarme una máquina de follar que funcionara a la perfección.
Maribel que así se llama su mujer, ¡mi amante! Se partía de la risa, a
ella todo le parece bien. Va y dice: -Petra, ¿si no es capaz de hacerla, qué prenda te ha de pagar él a ti? -Es verdad Maribel, ¡Qué tonta soy! ¿Se te ocurre algo? -Sí,
si no es capaz de hacerla, tú me habrás de hacer el amor durante toda
una noche. Y tendrá que estar presente sin que pueda intervenir. ¿Qué
os parece? ¡Qué
inocente es! Quiere que su marido se entere de que nos gustamos, si el se
entera se perderá toda la magia, ¡gran parte de la magia está en engañarlo! -Maribel,
¿eres mi amiga o mi enemiga? Esa prenda que dices es como un castigo para
mí, ¡sabes que no e gustan la mujeres! Maribel
se quedó cortada y no supo qué contestar, se quedó seria y la peña se
reflejaba en su rostro, ¡pobre, si la quiero más que a mi propia vida!
La quiero mucho, pero no quiero que su marido participe de nuestro amor.
Arregle el trago como pude: -¡Haber
que os parece esta prenda! Si Mario no es capaz de tener la máquina
acabada para el viernes de la semana que viene, entre las dos le daremos
por el culo con un consolador vibrador de -Bien, me parece bien. ¿Y a ti Mario? –Le pregunta Maribel- -No
sé, no sé. Eso de que me metan semejante artefacto por el culo, ¡no me
hace mucha gracia! Pero vale, ¡acepto! Todos
estuvimos de acuerdo y acabamos la velada. Cada uno se fue a su casa, ¡Bueno,
yo a la mía! Y ellos a la suya. El
día determinado para la apuesta llegó como llega todo en esta vida. El
jueves Mario me llamó para decirme que vendría a mi casa con la máquina,
me dijo que me preparara que me iba a echar el polvo más excitante que
había recibido en toda mi vida. ¡Ya será menos le contesté! Aunque en
el fondo es lo que deseaba. Llegan: -Petra, ¡ya estamos aquí! –Dice como siempre eufórica Maribel- -¿Estás preparada Petra? –Replica Mario- -¿Funcionará
bien o preparo la vaselina? –Dio una sonora carcajada Maribel- Funcionó, valla si funcionó, tanto Maribel como yo la estuvimos utilizando durante toda la noche, ¡fue una noche genial y excitante! Reímos y bebimos hasta no poder más. Acabamos haciendo el amor los tres juntos. Mario estaba tan cachondo, que a propuesta de Maribel se dejo dar por el culo con su propia máquina, ¡pareció gustarle! Le costó que le entrara, pero cuando lo hizo, no tardó en dar gritos de verdadero placer, placer que le provocó la eyaculación más copiosa que he visto jamás. Desde ese día los tres siempre que podemos practicamos juntos el sexo. Pero a Maribel le he dicho que él no tiene que saber nunca lo nuestro. ¡Que yo la amo a ella! *-*-* Denominación de la RAE de Género |
|
Todos los textos aquí expuestos han sido creados por el grupo de escritores de gestialba.com por lo tanto son textos originales y con derechos de autor. Situando el puntero del ratón durante unos segundos sobre los bocetos sentirás algunos sonidos.
|