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Datos ténicos |

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| Título: |
Fotos de
vulva de niñas. |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Patricia |
| Actores: |
Ana,
Patricia, Roberto. |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Cuando se dirigen a mí, me dicen Patricia, cariño o nena. Mis padres me llaman nena, y algunas veces cariño, las demás personas me llaman Patricia. Soy según dicen una persona con cara angelical un cuerpo diminuto similar a la de una niña de 12 años con unos pechos pequeños pero muy apetecibles y una vagina totalmente depilada que se parece a la de una niña, los labios vaginales apenas los tengo desarrollados, por ese motivo mi vulva es como la de una niña. No me extiendo más si quieres saber de que va esta historia tienes que leer los capítulos anteriores llamados: “Mujer meando y sus fotografías” y “Tetas de niñas y sus fotos”. Sigo con la historia:
Mi madre, esta vez con voz tenue, acaramelada diría yo, me empieza a susurrar al oído al tiempo que introducía su mano en mi entrepierna:
-No te enfades cariño, sólo queríamos gastarte una broma. No será tu padre el que te toque tus tetas de niña. ¡Seré yo quien lo haga! Desde hace tiempo que lo deseo.
Mi madre con mucha dulzura ejecutó la tarea de despojarme una a una las prendas que cubrían mi diminuto cuerpo. Empezó descalzándome, esos dos zapatos de tacón alto que le daban esbeltez a mis piernas cubiertas con medias de seda color carne, siguió desabrochando las medias del liguero sexy del mismo color, las bajó lentamente acariciando cada centímetro de mis piernas. Mis bragas quedaron allí solas, húmedas, ¡Mojadas! Esperando a ser desplazada para dejar mi preciosa vulva de niña al descubierto. Mi madre dijo:
-Roberto, no pierdas detalle, haz fotos de todas y cada una de las escenas que te voy ofreciendo, este es un momento histórico.
-¡Bien Ana! Lo estáis haciendo de cine, estoy muy excitado y el verle la vagina de niña de nuestra niña. Me ha hecho eyacular de puro placer ¡Ya verás el calzoncillo!
-Ostras Roberto, últimamente no tienes aguante ¡Lo entiendo, es la excitación de ver a tu hija desnuda!
Mi madre después de hablar con mi padre siguió desnudándome, le llegó el turno a mi fino y pequeño vestido, al quitármelo quedaron mis pequeños pechos de niña al aire. Mi padre no perdía detalle y fotografiaba todo lo que podía, mi madre los acarició y los sobó con deleite. Estaba en pie, allí delante de mis padres solamente cubierta con mis diminutas braguitas transparentes ya mojadas con mis mucosas vaginales. Acercó su nariz hasta tocar con ella la braguita, aspiró y llenó sus pulmones con el aroma de mi sexo ¡Que delicia! Exclamó y dijo mirándome a los ojos:
-Patricia ¿Qué vulva de niña que tienes? No ha cambiado desde cuando eras pequeña, no se te distinguen los labios vaginales ni el clítoris ¡Es preciosa! Roberto haz fotos de la vulva de niña de tu hija.
Estuvo durante unos minutos mamando de mis pequeños pechos y desde ellos pasó lamiéndome hasta llegar hasta mi ombligo lo besó y acarició. Empezaba a estar tan excitada que los jugos que excretaba mi aparato reproductor eran verdaderos ríos de mucosa. Mi madre los aprovechó, por los gritos de placer que daba era una evidencia de que le encantaba tomarlos, durante unos segundos me dejó limpia. Yo tengo pocas carnes, casi ninguna, pero mi madre estuvo durante más de media hora dándome placer y al tiempo disfrutando de la niña de sus ojos, su pequeña y mimada niña, ya mujer pero con cuerpo de pequeña. ¡Oh!
-Nena, ¡Cuánto deseaba el acariciarte! ¿Te gusta Patricia?
-Sí mamá, es un gran placer, me encanta lo bien que me acaricias, estoy muy excitada ¿Cómo estás tú?
-¡Compruébalo tú misma!
A petición e mi madre introduje mi mano por la obertura de su vestido hasta alcanzar sus bragas ¡Excitada! ¡Estaba mojada! Estaba tan mojada que sus jugos alcanzaron en unos segundos hasta mi antebrazo, parecía que se orinada de placer. Acerqué mi mano hasta mi boca y probé su delicioso sabor. Espera:
-Mamá, ¡Quítate el vestido! Estarás más cómoda y podré saborear a placer tu coño.
Se quitó el vestido y quedó con sujetador, bragas y medias de seda con zapatos de tacones altos. Mi padre seguía fotografiando sin perder detalle, a penas si apartaba la mirada de mi vulva de niña ¡Le gustaba mi infantil vagina! Mi madre llevaba las medias adheridas con unas ligas de siliconas incorporadas a la misma media, le bajé las bragas y su hermoso coño quedó a la altura de mi boca, le succione todo el jugo de su chorreante vagina. Al sentir mi boca acariciarle, daba gritos de placer, ella llegó al orgasmo y yo me corrí, literalmente me corrí, piernas abajo impregnando todo el contorno con mis jugos vaginales. Nena:
-Patricia, no puedo aguantar más, ya me he corrido tres veces. Tienes una vulva de niña que es provocadora ¡No puedo más! –Dice mi padre-
Mi padre no podía aguantar más la excitación de ver a su hija y a su esposa haciendo el amor, él también quería participar de la fiesta.
*-*-*
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