Me enamoré de sus piernas (XXX)

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Datos ténicos

Nicole rodillas al suelo me calza

Título: Me enamoré de sus piernas (XXX)
Autor: Gestialba.com
Productor: Gestialba.com 
Gión:

Gestialba.com

Protagonista principal: Evelin
Actores: Evelin, Jorge, Lorena, Jennifer, Teresa, Mirian, Pedro, Eve, Lucía, Karen, Astrid, Nicole
Musica: Gestialba.com
Fotografía: Gestialba.com
Editada: 2006
Género: Erótico 
Duración: 005 minutos 
Recomendada: Mayores de 18 años

 

Relato

Es casi la hora de comer, es la una de la mañana. Mientras encuentro un sitio donde comer una hamburguesa llamaré a España y les daré la noticia:

-Hola Lucía. Soy Eve ¿Es buena hora para llamar? Aquí son las 13:00 horas.
-¿Cómo estas cariño? Si es muy buena hora, aquí son las ocho de la tarde. Tus padres han salido a una fiesta de empresa. ¿Cómo te ha ido en la reunión?
-Muy bien lucía, El secretario es muy simpático me ha dado un puesto de trabajo como traductora personal cuando sale de viaje. ¡Viajaré mucho!
-Es un trabajo fácil para ti ¿Verdad?
-Fácil y muy conveniente Lucía. Así tendré la oportunidad de ir conociendo a los dirigentes de los países. ¡Es genial! Bueno Lucía, ahora voy a buscar un sitio para comer. Esta es una ciudad enorme. Pero si no la conoces no encuentras nada. Un beso para ti, y otro para mamá y otro para papá. ¡Os quiero, adiós Lucía!
-Ten mucho cuidado. ¡Yo también te quiero! ¡Adiós Eve!

Parezco perdida. ¡Estoy perdida! No sé para donde tirar, me gustaría volver al hotel andando, pero no estoy vestida ni calzada para ello. Llamaré... ¡No espera! ¿Quién es aquella? Pero si es Nicole, parece que se dirige hacia mí. La esperaré:

-Hola Eve ¿Qué haces aún aquí?
-He llamado por teléfono y se me ha pasado el tiempo volando. Al terminar de hablar he mirado al cielo y me he dicho: ¡Parezco perdida, estoy perdida! Quiero comer algo y no se para dónde tirar.
-No te preocupes. Yo voy a tomar una hamburguesa y unas patatas. Hay aquí un sitio en el que comerás bien y es muy agradable. ¿Dónde Te alojas Eve?
-En el Hotel Dylan, Nicole.
-Es un sito muy lujoso ¿Tus padres son adinerados?
-Sí, No, ¡Yo soy la adinerada! ¿Nicole, yo también llevaré un uniforme como el tuyo?
-Cuando estés en la Sede Sí, Cuando salgas fuera con el Secretario ya te dirán como vestir. Aquí está todo controlado.
-Me gusta mucho tu uniforme, Nicole.
-A mí me gustas como vas tú vestida. ¿Qué edad tienes Eve? Yo tengo 50 años.
-Yo tengo 18 cumplidos.

A veces las apariencias engañan y esta es una de ellas. Nicole durante la comida me ha estado hablando del trabajo y de cómo funciona en general el suyo. De que me preocupe que ella me enseñará y seremos buenas amigas. Es muy simpática, nada tiene que ver con la persona que he conocido dentro de la Sede. No deja de mirar fijamente a mis ojos, y a veces furtivamente ojea mis pechos. En un momento de la conversación me dice:

-¿Tienes novio?
-No, no he tenido tiempo de tenerlo. Me he dedicado a los estudios desde que nací hasta ahora. ¡Acabé la semana pasada! ¿Y tú estás casada?
-Lo estuve, pero al poco tiempo me divorcié. Ahora vivo sola.

Empiezo a tener la sospecha de que a Nicole le interesan las chicas. Mi nula experiencia de la vida hace que no sepa salir de estas situaciones estoy temblando. Ella me lo nota y me coge de las manos y me relaja:

-Te noto nerviosa, relájate. ¡Tienes unas manos preciosas y muy bien cuidadas!
-Gracias, me las cuido todo lo que puedo. Nicole, no estoy nerviosa es que tengo un poco de frío, el aire acondicionado está muy fuerte.
-Yo termino mi trabajo en media hora. ¿Te espera, y te llevo al hotel? Así te enseño un poco esta parte de la ciudad.
-¡Vale, no tengo nada que hacer!

Así hemos quedado, He subido con ella al que será nuestro despacho, ha terminado unas cosas que tenia pendiente y nos hemos marchado. He visto donde está el aparcamiento de los empleados. Aunque me ha contado Nicole que la gran mayoría viene a trabajar en transporte público. Cuando hemos entrado en el coche Nicole, se ha remangado la falda. Me habla:

-Me subo la falda para conducir más cómoda ¿Eve tú conduces?
-No, ni siquiera tengo carné Nicole.
-¿Te lo sacarás? Yo te puedo enseñar.
-No se me ha pasado por la cabeza, no tengo previsto por ahora conducir. ¡Gracias por tu ofrecimiento de enseñanza!

A parte conducir más cómoda Nicole se ha subido la falda para que le vea sus proporcionados muslos. Nicole es muy atractiva, pasada de kilos pero le sientan muy bien sus pechos no parecen ser grandes, en conjunto es muy guapa y está muy bien para sus 50 años. Durante el camino me ha ido explicando todo lo que va viendo. Pasado 10 minutos de trayecto me dice:

-Eve aquí vivo. ¿Quieres subir y tomamos algo?
-Bueno, ya te he dicho que no tengo nada que hacer.

Aunque me temo lo que va a pasar le seguiré el juego. No me atraen las mujeres ¡Pero qué daño me puede hacer! De hecho estas vacaciones pasada en España le pedí a Lucía que me besara en los labios para saber que se sentía y la experiencia no me desagradó. Lucía me dijo que cuando me besara un chico o una chica si estaba enamorada sentiría cosas que no se pueden explicar. Estoy impaciente por saber que sucederá con Nicole. Ya hemos llegado, tras abrir la puerta del piso:

-Pasa Eve, Este es mi piso. Aquí paso el tiempo que no estoy en la Sede. ¿Te gusta?
-Sí, es muy bonito y con mucha claridad. ¡Es precioso!
-No es el Hotel Dylan, ¡pero me conformo! Me gusta vivir aquí. ¿Qué quieres tomar?
-Una tónica. ¿Tienes?
-Sí, bebidas refrescantes en esta casa nunca faltan. Ahora te la llevo.
-Gracias Nicole.

La sala de estar es muy acogedora y está decorada con gran gusto. Sentada en el sofá espero a que Nicole llegue con las bebidas y charlemos de cómo es la vida en Nueva York. Cuando hace su aparición trae las bebidas y algo para picar en una bandeja, se ha cambiado de ropa, se ha puesto una gran camiseta que le llaga casi hasta las rodillas y sigue llevando los tacones y las medias. Eso denota que así está cómoda, está acostumbrada a andar con esos largos tacones. Yo por el contrario estoy rendida, daría cualquier cosa por ponerme una camiseta como ella y cambiarme de calzado estoy rendida. Como si me leyera la mente o yo les trasmitiera telepáticamente me dice:

-Aquí está lo que me has pedido y algo para picar. ¿Quieres ponerte cómoda Eve?
-Sí, te lo agradezco. ¡Estos zapatos me matan!
-Tú eres prácticamente de mi talla. Espera que te traiga unas zapatillas y una camiseta.

Dicho y hecho. Como yo al igual que ella soy de constitución ancha y me sobran 5 kilos tengo prácticamente su talla es cierto. Veras:

-Ponte en pie, Déjame que te quite la chaqueta, Ahora la falda y para que no se arrugue también la camisa.

Ya no estoy temblando, ahora las piernas apenas me sostienen. Con qué naturalidad me ha desnudado y apenas me mira. Me hadado la camiseta como la que ella lleva y me la he colocado. Ahora sólo me faltan los zapatos, me dice:

-Siéntate, te pondré estas zapatillas de gimnasia verás que cómoda estarás.

Me descalza con un suavidad fuera de lo normal, en cada movimiento me acaricia de una forma natural que hace que empiece a sentir algo que nunca había sentido. Me coloca las zapatillas que ciertamente son cómodas. Ahora ya me tiene donde ella pretendía y directamente me dice:

-Eve, No pienses mal de mí. Desde que te he visto esta mañana en la Sede no he pensado en otra cosa que en hacer el amor contigo. ¿Te apetece? Si dices no, lo entenderé, no te tienes que sentir obligada.
-Yo... yo... no lo sé, nunca he hecho el amor con nadie, ni hombre ni mujer. Puedo probar ¡Daño no me hará!

Nicole, sonríe y se sienta junto a mi lado y me empieza a hablar de cosas concernientes a la casa, te gusta esto, te gusta lo otro. Sigue hablando conmigo como si no hubiera pasado nada. Poco a poco me enseña un muslo, luego otro, pero todo sobre la marcha y sin darle importancia alguna. Yo me empiezo a calentar, sin duda emplea una táctica de relajación y meramente insinuante, nada de rapidez tiempo al tiempo, se levanta:

-¿Quieres otra tónica?
-Sí, por favor.

Vuelve con mi bebida y otra para ella. Se sienta junto a mí, me la alarga y me da un beso en los labios he introduce su lengua en mi boca. Estoy indecisa pero le dejo hacer y la correspondo. Como ya le he dado paso y sabe que ya estoy apunto, se dirige a mis muslos, levanta la camiseta hasta dejar a la vista mis braguita y me besa ambos lados de mis ingles separando mis piernas. Se levanta me vuelve a sonreír y sigue charlando. Ahora mi vagina, todo mi coño empieza a segregar jugos de una manera incontrolada, me da mucha vergüenza que crea que me he orinado. De nuevo dice:

-Eve estás ya lista. ¿Quieres que te lama tu sabroso chochito?
-Sí Nicole. Ya estoy más que preparada, estoy mojada.
-Eve. Antes de empezar quiero que veas mi vagina.

Lentamente, contorneándose se levanta la camiseta hasta quitársela por la cabeza con sumo cuidado de no despeinarse. En este momento puedo ver sus pechos que no son de gran tamaño como había supuesto y en su braguita de color negro se le aprecia brillos sin dudas resultado de su excitación. Se introduce sus dedos índice y corazón pon un lado de la braga a la altura de la ingle hasta alcanzar su vagina chorreante, recoge todo el jugo que puede y se lo lleva a la nariz, exhala su olor y suspira, posteriormente los acerca a la boca para degustarlo, saboréalo. Vuelve a repetir la operación pero esta vez me lo ofrece a mí para que lo huela y lo saboree. Yo ha estas alturas hago lo que me pida, me he quedado sorprendida del aroma excitante y del gusto electrizante de sus jugos. Cierro los ojos y parece que estoy flotando ¡Casi desmayo! Dice:

-Eve levanta. Te desnudaré.

Me pongo en pie mi cuerpo se bambolea pero Nicole me sujeta con suavidad. Me despoja del sujetador, las zapatillas, el portaligas, las medias y la braguita. Ahora desnuda como Mirian me trajo al mundo, Nicole me tiene a su entera disposición. Hace que me tienda en la moqueta del salón y tras desnudarse pone su coño a la altura de mi boca para que lo lama, acaricie y lo succione y ella con la suya exactamente lo mismo en mi vagina. El placer que siento es sensacional, En esta posición hemos estado hasta dejar secos nuestros respectivos coños. Después nos hemos acariciado y besado todas y cada una de las partes de nuestros cuerpos. Ya relajadas me dice:

-¿Eve te ha gustado? ¡A mí me ha encantado, eres excitante!
-Sí, Nicole me ha gustado mucho, ha sido electrizante. Nunca hubiera imaginado que me gustaría hacer el amor con una mujer. ¡Eres un encanto de secretaria!
-¿Te llevo al hotel o quieres quedarte a dormir? Tengo sitio de sobras.
-Mejor me llevas, me tengo que cambiar de ropa y calzado para mañana poder aguantar el día. Gracias alguna noche me quedaré.

Nicole me llevo hasta el Hotel, realmente y por casualidad su casa que da a dos travesías de donde ella vive, ha quedado en recogerme mañana a las 6:40 justo delante de la puerta del Hotel. Dice que no les es molestia, pues este es su recorrido habitual. No se que pensar de todas estas casualidades. Me temo que Evelin está detrás de todo esto, directa o indirectamente se ha convertido en mi ángel protector. ¡Estoy segura!

 

*-*-*

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