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Me
enamoré de sus piernas (V)

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Datos ténicos |

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| Título: |
Me enamoré
de sus piernas (V) |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Evelin |
| Actores: |
Evelin,
Jorge, Mirian, Luís |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Salgo de casa de Evelin, me dirijo al lugar donde
tengo aparcado el coche, tengo la sensación de que alguien me sigue, llego a
su altura y como puedo abro, entro lo pongo en funcionamiento y salgo lo más
deprisa que puedo. De camino a casa voy mirando por el retrovisor, un
coche me sigue a todas partes, haga lo que haga el me sigue, para
asegurarme de que me están siguiendo daré dos vueltas a la manzana y
giraré por la primera a la izquierda que es dirección prohibida. Efectúo
la maniobra y ese coche me sigue, Ahora no hay dudas de que me están
siguiendo.
Como la cosa no está clara. Decido ir a la policía a poner una denuncia,
espero que no se rían de mí:
-Buenas tardes. Quiero poner una denuncia.
-Señor, póngase en esa cola, cuando le toque le atenderán.
-Gracias.
He llegado a la comisaría a las 20:00 horas en punto, hay 7 personas
delante de mí. Cuando han pasado 30 minutos aún quedan 5 personas
esperando al único inspector que hay tomando declaración, si seguimos
con esta progresión, saldré de aquí a las 12 de la noche. ¡Es
desesperante! Efectivamente no me he equivocado eran las 12:15 cuando me
han atendido.
-Carné de identidad por favor.
-Tenga comisario, ¡Oiga si empieza con sorna, le encierro en un calabozo!
No sé que le he dicho que le ha ofendido tanto, supongo que le he dado un
cargo menor al que tiene y por eso se ha puesto más cabreado que una mona
sin mono.
-Señor. ¿Dígame en que le he ofendido para que me quiera ingresar en un
calabozo?
-Para su información, no soy comisario, soy un inspector.
-Perdone señor inspector, no era mi intención el bajarle el rango.
-¡Ya veo que está usted de coña! Levante que esta noche dormirá en el
calabozo.
-Inspector. ¿Lo estará diciendo de broma?
No bromeaba, ese malhumorado individuo me encerró en un calabozo
incomunicado durante tres horas. A las tres de la mañana se acercan por
la ceda y otro inspector me abre y dice que le acompañe:
-¿Quería usted poner una denuncia?
-No, ahora lo que necesito es llamar a mi abogado. ¿Puedo llamar?
-Sí, Lo puede hacer no hay nada que indique lo contrario.
El inspector me indica dónde puedo realizar la llamada. Es una cabina de
monedas y no llevo cambio. Durante unos segundos me quedo pensativo, y
posteriormente me dirijo al inspector de policía y le pregunto:
-Inspector. ¿Estoy libre?
-Señor, ni siquiera sé por qué estaba usted encerrado. Mi compañero,
simplemente me ha comentado que le tomara declaración.
-Mire, me lo he pensado mejor, y no quiero presentar ninguna denuncia.
-Vale, Señor Jorge, tenga su carné de identidad.
-Gracias.
Recogí el carné de identidad y salí de la comisaría como el que sale
de una pesadilla. Tengo la suerte en contra. ¿Qué está ocurriendo con
mi vida? ¡Esto no debería quedar así!
Son las 4:30 de la mañana del viernes, no he pegado ojo. ¿Qué más me
puede pasar? Voy caminando tratando de relajarme en busca de mi coche, iré
a mi casa descansaré aunque sean 2 horas antes de ir a la oficina.
Al fin he llegado a casa a salvo y sano. ¡Qué días que llevo! Tomaré
un vaso de naranjada fresca y me iré a la cama. Mañana hablaré con mi
abogado para ver que puedo hacer con lo ocurrido.
He podido dormir 3 horas seguidas, estoy perfectamente, exceptuando el
recuerdo de la aventura vivida en la comisaría. Me visto con mi traje de
los viernes y me marcho en dirección a la empresa donde trabajo, está a
una manzana de donde vivo. A las nueve en punto entro por la puerta de mi
despacho:
-Buenos días Mirian. ¡Por favor sígame!
-Buenos días Sr. Jorge, le sigo.
-Mirian, llevo dos días negros, nada me sale bien. Llame a mi abogado y dígale
que le quiero en mi despacho a las 10 de la mañana. ¡Espero que ahora no
se le muera el gato y no pueda venir!
-Ahora mismo le llamo. ¿Quiere algo más?
-Sí, ¿Dígame que día es hoy?
-Viernes, Sr. Jorge y son las 9:03 de la mañana.
Mirian debe estar pensando que me estoy volviendo loco a causa del consumo
de algún alucinógeno. Yo me empiezo a preguntar lo mismo. ¿Qué es lo
que me está ocurriendo?
Mientras llega mi abogado, seguiré trabajando en el presupuesto que debo
entregar a la Srta. Evelin de la empresa Tornillos Rodantes, S.A.
El presupuesto no es difícil de calcular, es un programa que tengo estándar
al que simplemente tengo que adaptar los cálculos característicos de la
empresa y ese trabajo lo puedo hacer en 2 horas.
-Sr. Jorge, Su abogado ha llegado. ¿Le hago pasar?
Salgo a la puerta de mi despacho a recibir a Luís, mi amigo y abogado, al
que nunca tengo cuando necesito.
-Hola Luís, ¿Cómo estás?
-Podría estar mejor.
-Tenga Mirian, pase este presupuesto a limpio y encuadérnelo como es
habitual.
Pacientemente cuento a Luís todo lo sucedido desde el martes, el me
escucha sin ni siquiera hacer un gesto con su cara, cuando termino de
ponerlo al día me dice:
-Jorge tengo que decirte dos cosas: La primera, no denuncies a la comisaría,
no lograrás nada. ¡Bueno Sí! Lograrás perder muchas horas de trabajo.
No tenemos prueba alguna de lo que me estás contando, te aseguro que
perderemos. La segunda cosa es que yo no soy psiquiatra.
-¿Qué hacemos con la denuncia?
-No te he dicho nada, ¡Déjala correr!
Luís se levanta de su asiento y me deja una tarjeta en la mano, me da una
palmada en el hombro y me dice:
-Amigo Jorge, hazme caso y no trabajes tanto. ¡Por favor te lo pido!
Tengo que hacerle caso y concertar una entrevista con el psiquiatra, esto
que me está sucediendo no puede ser real.
-Mirian, venga a mi despacho.
-¿Qué desea Sr. Jorge?
-Quiero que llame a este doctor y pida hora para que me visite.
-No se preocupe, ahora mismo le llamo. Ya le diré la fecha y la hora.
Me tomaré un refresco de naranja ¡Cuánto me gustaría recibir en estos
momentos un masaje! Estoy en exceso tenso tengo que relajarme. Esperaré
hasta las 6:15 de la tarde y saldré para casa de Evelin, hoy la causa de
todas mis pesadillas.
*-*-*
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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