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El
proyecto (III) El masaje

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Datos ténicos |

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| Título: |
El
proyecto (III) El masaje |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Elena. |
| Actores: |
Elena,
Alan. |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Tras unos segundos de
no saber que decir, y mi corazón estar bombeando más sangre de la
habitual a todas partes de mi cuerpo. Reacciono.
¿Un masaje en los pies?
-¡Si Alan, en los pies! Aún me acuerdo de aquel que me distes en los
hombros aquella vez que estuvimos 48 horas seguidas trabajando en el
programa de inteligencia artificial, fue fantástico, chico tienes una
manos que son una delicia.
-¡No me acuerdo Elena! ¡Vale ahora te lo doy! Voy a buscar un taburete
para que reposes tus preciosos y cansados pies, no te descalces lo quiero
hacer yo.
Cuando regreso del cuarto de baño con
el taburete y una toalla aprovecho y le digo:
-Elena cuando termine de darte el masaje en los pies hablamos de que
haremos con el proyecto.
-Alan, si me vuelves hoy a hablar más del proyecto, cojo el bolso y me
marcho, estoy muy cansada, he tenido que andar por toda la universidad.
-No me extraña Elena, con esos zapatos de tacón alto que llevas no es
que estés reventada, lo raro es que no te hayas partido una de tus
hermosas piernas, ¡si lo digo yo! las chicas sois muy coquetas y luego
pasa lo que pasa.
-No guapito de cuerpo y alma, ¡no te enteras! Cuando he vuelto de
entregar los documentos del proyecto, ahora soy yo la que habla del
proyecto. He pasado por casa y me he puesto guapa para ti, ¡ay!
-Vale Elena, no te enfades mujer yo te lo decía para que otra vez te
pusieras unos zapatos más cómodos y no sufrieras tanto.
Yo soy corto, cortito en estos temas, pero era evidente que si dejaba
escapar esta oportunidad provocada por Elena es que soy tonto de remate,
está claro que lo que desea es sexo. ¿Pero y si es sexo y amor? ¿Qué
será de mi libertad?
Coloco el taburete y encima la toalla para que sea un descanso lo más
agradable posible, ¡vamos al tajo que es tarde! Ahora le levanto la
pierna izquierda cogiéndola por la pantorrilla con mi mano izquierda y
con la derecha deslizo hacia afuera el zapato y lo froto en dirección a
sus dedos, creando así la primera fricción del zapato por toda la base
de la planta desde el talón hasta el dedo gordo, con este movimiento le
creo un cosquilleo placentero. Dejo reposar su pantorrilla sobre la suave
toalla. Y repito la misma operación con la pierna derecha.
Me siento rodillas al suelo, la vista que tengo desde aquí es
sencillamente espléndida, hago un movimiento de cabeza recorriendo todo
el contorno de sus piernas desde el empeine hasta la parte superior de los
muslos. Apoyada y relajada totalmente contra el respaldo del sofá, se la
ve excitada, los ojos los tiene cerrados (lo mismo está pensando en
el butanero) de momento pienso que es por que le agrada lo que le estoy
haciendo.
Lleva puestas unas medias negras con pequeños estampados haciendo juego
con su vestido que deja al descubierto sus hombros con un gran escote,
tiene un inigualable pelo negro largo recogido en una trenza que deja caer
sobre el canalillo de sus pechos, al cuello una fina gargantilla de oro.
Alzado el vestido hasta un poco más arriba de la mitad de los muslos deja
al descubierto las ligas incorporada a las medias que me imagino sujetas
con un liguero que cuando me lo deje ver, si es que lo hace ¡palpitaré
de puro placer!
Tiene unas piernas verdaderamente bellas, Elena no es muy alta, mide unos
168 centímetros
y tiene un peso de 68 kilos de constitución fuerte, está verdaderamente
en forma. En su tobillo izquierdo lleva una fina cadena de oro haciendo
juego con la gargantilla. Está preciosa solo mirarla hace que me excite.
Empiezo el masaje por el pie izquierdo... Aplico unos movimientos
circulares con mis dedos de ambas manos sobre los pliegues de los dedos en
el empeine, los aplico tanto por la parte superior como en el revés. Le
hago un pliegue de los cinco dedeos en dirección del empeine y luego al
contrario, así consigo un relajamiento de la parte delantera del pie,
ahora realizo un movimiento circular con mis dedos pulgares que recorre
toda la planta desde los dedos hasta el talón, el mismo movimiento lo
aplico a ambos lados de los tobillos y la parte lateral de los talones.
Elena creo que se está relajando, la observo y sigue con sus ojos
cerrados, para mí que está disfrutando del masaje, supongo que lo está
haciendo tanto como yo. Sentir la suavidad de su piel aunque sea a través
de la fina seda de sus medias es algo que hace que me tenga en constante
excitación, no sé si podré aguantar todo el tiempo del masaje o me
correré como un inexperto. ¡Pero si es lo que soy!
Repito el proceso en un pie y luego en el otro. Elena sube el pie
izquierdo en el taburete y lo inclina hacia su lado izquierdo y al mismo
tiempo separa su muslo, con lo que deja su braguita totalmente al
descubierto ¡OH! Es hermoso, observo que los flujos vaginales empiezan a
hacer acto de presencia, debido a la transparencia de su braguita veo que
esta se empieza a empapar de sus fluidos. Tiene una vagina digna de ella y
totalmente depilada como ya suponía. Estoy muy excitado, estoy a punto de
eyacular.
Debido al placer que le estoy aplicando con el masaje o bien porque está
soñando con su actor preferido, Elena empieza a acariciarse la ingle de
la pierna izquierda con su mano izquierda y su pecho derecho con su mano
derecha por encima del vestido...
*-*-*
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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