| R |
| E |
| L |
| A |
| T |
| O |
| S |
|
| E |
| R |
| Ó |
| T |
| I |
| C |
|
|
Me
enamoré de sus piernas (II) - 2/33
|
|
|
Libro
Virtual

Título:
Me
enamoré de sus piernas - parte (II)
|
|
Autor:
Gestialba.com |
|
Productor:
Gestialba.com |
|
Gión:
Gestialba.com
|
|
Protagonista
principal:
Evelin.
|
| Actores: |
Evelin,
Jorge, Mirian, Jennifer |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico
- (33-capitulos) |
| Duración: |
005
minutos |
|
Recomendada:
Mayores
de 18
años
|
|
|
Solicita
tu clave
de Acceso para poder
leer el Libro Virtual Este libro de pequeños, y
Grandes Relatos Eróticos, está totalmente escrito por nuestro
escritor, y director de gestialba.com, ningún relato a sido
copiado ni extraido de ningún portal, ni de ningún otro Autor. Si
te gusta leer, puedes pasar unos buenos ratos leyendo estos
relatos eróticos, totalmente nuevos en la red. y GRATIS
 |
|
Solicitar
Clave Acceso |
|
|
|
|
Evelin
deja de hablar, me mira fijamente un instante a los ojos, sonríe.
Esta mujer debe pensar que estoy ido. Nada más lejos de la
realidad, pero no lo puedo remediar sus piernas me han
enamorado. Supongo que debe de estar acostumbrada y sin duda
explota al máximo sus atributos.
-Jorge, ¿le apetece un café?
-Si gracias. Un cortado.
Evelin levanta el teléfono y llama a su secretaria personal y
la hace pasar a su despacho.
-Jennifer, tráiganos dos cafés cortados. ¿Desea algo más
Jorge?
-No, gracias.
-Enseguida los traigo Srta. Evelin.
-Gracias, Jennifer.
Jennifer es una secretaria que no desmerece en nada a su jefa.
Aquí el personal parece elegido para trabajar en relaciones públicas.
Son todos casi perfectos.
Evelin y yo seguimos hablando de cómo podemos colaborar entre
ambas empresas para llevarnos una buena parte del proyecto
“taxis”, me comenta que ha realizado un estudio de
viabilidad para licitar y que por separado no podríamos hacer
frente a lo que exigen. Pero que si unimos nuestras dos empresas
nos convertiremos en el número uno del mercado.
-Estoy de acuerdo Evelin. Yo les realizaré el presupuesto del
programa para cálculos de elasticidad y torsión como me ha
solicitado y trasmitiré lo que me acaba de contar al consejo de
administración para concertar una entrevista.
-Aquí tienen los cafés.
-Gracias Jennifer. Póngalos en la mesa de juntas, lo serviré
yo. Por favor que no nos moleste nadie.
-Entendido Srta. Evelin.
Jennifer, por detalles se la observa una secretaria con
experiencia a pesar de su aparente edad, no creo que tenga más
de 30 años. Además del café ha traído unas pastas secas y
una botella de licor que no alcanzo a ver. Toda una bandeja
preparada al evento.
-¿Tomamos el café Jorge?
-Si gracias, me apetece.
Nos sentamos a la mesa y Evelin sirve el café en unas preciosas
tazas de porcelana china, el café es bueno al paladar.
Charlamos durante unos minutos de cosas sin importancia y cuando
acabamos de tomar el café, Evelin me ofrece una copa de ese
licor sin marca. Yo no acostumbro a beber nada que tenga alcohol
durante el período de trabajo, pero por cortesía la acepto.
-Jorge, ¿Una copa de licor?
-Ponga un poquito.
-No se preocupe Jorge, es un licor de hierbas sin alcohol, es
tonificante.
Nos bebimos el licor. No habían pasado 5 segundos y empiezo a
tener unos deseos irrefrenables de levantarme y besar a Evelin
luchaba en mi interior por no hacerlo. Este licor debe tener
alguna droga afrodisíaca. Evelin está también muy inquieta.
¿Qué está pasando? Si esta situación ha sido provocada por
ella ¿Cómo no me está lanzando ninguna señal o provocación?
Evelin levanta el teléfono:
-Jennifer, ¿Puedes venir un momento? Te espero.
Llaman a la puerta, los golpes me suenan como cañonazos, esto
no es un afrodisíaco, esto es una droga. Evelin no contesta y
yo escucho muy lejanamente, Srta. Evelin, Srta. Evelin... Estoy
perdiendo la consciencia, dirijo la vista hacia Evelin y creo
que está desmallada... Miro a la puerta y veo entrar enfermeros
y dos camillas... Agárrale por los brazos.
Cuando despierto observo que estoy en la habitación de un
hospital, pero es algo rara, es una habitación sin ventanas ni
puerta aparente. Giro mi cabeza a la izquierda y veo a la
hermosa Evelin, está tendida boca arriba en una cama y atada de
pies y manos y completamente desnuda. Yo tampoco me puedo mover,
intento levantar una de mis manos y efectivamente estoy sujeto
de pies y manos a la cama y también sin vestimenta alguna.
Evelin despierta:
-¿Qué pasa Jorge? ¿Dónde estamos?
-No lo sé Evelin, parece un hospital pero no hay puertas. ¿Qué
había en ese licor?
-Siempre se lo ofrezco a mis visitas, Es un licor tonificante,
le han debido poner alguna droga para dormirnos. ¡Qué dolor de
cabeza tengo!
-A mí también me duele. No entiendo lo que está pasando ¿Qué
sabes del proyecto “taxi”?
-Lo mismo que tú Jorge. Que hay varias empresas multinacionales
interesadas en hacerse con los contratos de mantenimiento de los
viajes espaciales a la estación internacional.
-¿Cómo se han podido enterar? ¿Estos proyectos se tienen que
llevar en secreto?
-Sólo lo sabemos el consejo de administración y mi secretaria
Jennifer y yo misma.
-Evelin, te han vendido y nos han secuestrado. Pero no alcanzo a
adivinar que es lo que pretenden.
-Jorge está bien claro. Hacer que no fusionemos nuestras
empresas, de esa forma no podremos optar a contrato alguno.
Evelin había deducido las consecuencias de nuestro rapto. Si
era así, ¿ahora que podía pasar? Sin duda la policía se
pondrá a buscar y nuestra desaparición saldrá en las noticias
tanto de prensa, radio y televisión. ¿Nos echarán de menos?
La policía no tardará en ir a nuestras empresas a preguntar,
¿Pero y si en nuestros respectivos trabajos piensan que no
hemos ido para alguna convención? Si no ponen denuncia no
seremos buscados por lo menos en 15 días. A mí no me
controla nadie.
-¿Evelin, cuanto tiempo estás fuera de casa sin que te echen
de menos?
-¿Por qué me haces esa pregunta?
-Para saber si la policía nos busca en estos momentos a alguno
de los dos. A mí no me echarán en falta hasta 15 días que es
cuando tengo que hacer un resumen de lo realizado.
-Yo tengo toda la libertad de movimiento que quiera, pero
normalmente cuando me marcho lo dejo dicho a mi secretaria. Pero
me temo que ella esté implicada y nadie sepa nada. En casa no
me espera nadie, vivo sola.
-Amiga mía, lo tenemos crudo. Si nos hubieran querido eliminar
ya lo hubieran echo. ¿No crees?
-Así lo pienso yo también, pero con estas gentes nunca se
sabe.
Que paradojas te da la vida, ahí mismo tengo una mujer que
parece una escultura, totalmente desnuda y no se me ha pasado ni
por la cabeza mirarla, el miedo supera la excitación. ¿Qué es
lo que pretenden dejándonos desnudos?
|
|
|
|
Siento
un ruido, se habré una puerta que está disimulada y entran
dos preciosas chicas. Una de ellas es Jennifer y la otra ¡No
puede ser! Es Mirian mi secretaria ¿Qué es lo que está
pasando?
Como vestimenta sólo llevan braga, medias y sujetador de
color blanco y calzadas con zapatos de tacón del mismo color
que hace juego con la habitación.
Se acercan hasta la cama de Evelin por la parte mas lejana a
mi posición y sin mediar palabra alguna empiezan a besarla,
Mirian en su boca y Jennifer en su pubis que alcanzo a ver
perfectamente depilado. ¡Esto es una alucinación! ¡No puede
ser real!
Singuen besando y sobando cada uno de los poros del cuerpo de
Evelin. La están haciendo vibrar de placer y lo mismo me
sucede a mí.
|
Me
enamoré de sus piernas -
parte (I)
Me enamoré de sus piernas -
(II)
Me
enamoré de sus piernas -
(III)
Me
enamoré de sus piernas - (IV)
Me
enamoré de sus piernas - (V)
Me
enamoré de sus piernas -
(VI)
Me
enamoré de sus piernas -
(VII)
Me
enamoré de sus piernas -
(VIII)
Me
enamoré de sus piernas - (IX)
Me
enamoré de sus piernas - (X)
Me
enamoré de sus piernas - (XI)
Me
enamoré de sus piernas - (XII)
Me
enamoré de sus piernas - (XIII)
Me
enamoré de sus piernas - (XIV)
Me
enamoré de sus piernas - (XV)
Me
enamoré de sus piernas - (XVI)
Me
enamoré de sus piernas - (XVII)
|
Me
enamoré de sus piernas - (XVIII)
Me
enamoré de sus piernas - (XIX)
Me
enamoré de sus piernas - (XX)
Me
enamoré de sus piernas - (XXI)
Me
enamoré de sus piernas - (XXII)
Me
enamoré de sus piernas - (XXIII)
Me
enamoré de sus piernas - (XXIV)
Me
enamoré de sus piernas - (XXV)
Me
enamoré de sus piernas - (XXVI)
Me
enamoré de sus piernas - (XXVII)
Me
enamoré de sus piernas - (XXVIII)
Me
enamoré de sus piernas - (XXIX)
Me
enamoré de sus piernas - (XXX)
Me
enamoré de sus piernas - (XXXI)
Me
enamoré de sus piernas - (XXXII)
Me
enamoré de sus piernas - (FIN)
|
|
Puede
leer todas las partes, de este relato, y de otros muchos
más... desde el menu de
Libro
Virtual,
recuerde que si no tiene su clave de acceso, tendra que
conseguir la suya, para tener acceso a todos los relatos
del Libro Virtual. |
|
¿
Qué le a parecido el Relato qué a leído ? |
|
Publicar, un Relato escrito
por mi
|
Libro
Virtual |
pág.
77 |
|