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Hoy
miércoles 19 de agosto con la luna menguando, iniciamos
nuestro tercer día de escalada, intentaremos si el tiempo nos
lo permite, hacer cima en el Russell, pico de 3205 mts de
altitud y a continuación haremos cima en el pico de
Tempestades de 3290 mts.
Tenemos 6 litros de agua potabilizada desde el día anterior,
es importantísimo llevar pastillas potabilizadoras de sobras.
En verano a estas alturas, nuestro amigo el sol, pega sin
contemplaciones, y hace que consumamos mucha agua debido al
calor y la fatiga. Tened muy presente que el agua de la montaña
aunque limpia en apariencia, también puede contener agentes
infecciosos. No beber agua sin potabilizar a no ser que sea
totalmente un caso de urgencia. Tened en cuenta que lo que no
pasa en 10 años pasa en un día. ¡Qué pena, si tienes que
tirar mucho de la cadena! Coger una infección intestinal
puede dar al traste con tu excursión. ¡Lo pasaríamos mal,
muy mal!
Son las 5 de la mañana, toca ponerse en pie, asearse,
desayunar, plegar la tienda y preparar todo el equipo. En
cuanto empieza a clarear nos ponemos en marcha, como es el
segundo madrugón de las vacaciones el cuerpo está un poco
destemplado. Pero en cuanto nos ponemos en marcha, ese pequeño
contratiempo se pasa y el humor empieza a hacer presencia en
nosotros.
Habiendo salido de una altitud de 2650 mts. Tenemos calculado
llegar a la cima del Russell en aproximadamente 2 horas y
media, si tardamos 3 nos es indiferente, no tenemos que fichar
a la hora que llegamos. Tomamos rumbo norte hacia el glaciar
del Russell y lo bordeamos por su parte derecha hasta
encontrar el canal de escalada que nos hace llegar a la cresta
del pico Russell occidental de 3207 mts de altitud, en ningún
momento tenemos que utilizar material de escalada. Nada más
hacer cima, nos damos el beso de felicitación, descansamos 15
minutos contemplando las hermosas vistas que desde aquí se
divisan, El Margalida, el pico Tempestades y el Aneto. Haces
una vista general de 360 grados y divisas hasta donde alcanza
la vista, la gran preciosidad que tiene la cordillera
pirenaica.
Nos colocamos de nuevo las mochilas y ponemos rumbo al Russell
Oriental bajando la cresta por la brecha y ladeamos por el
Norte y escalamos en corta subida hasta el Pico Russell
Oriental que fue escalado por primera vez por el montañero
Henry Russell en el año 1865. Hemos hecho cima.
-Mari, ven aquí hermosa mía, que te voy a dar un beso que te
voy a dejar sin habla.
-Voy. Pero tengo un dolor de cabeza que no me aguanto, es la
altura, espero que se me pase.
Nos hemos hecho fotos, de la llegada en todas las posiciones
posibles y hemos tomados vistas generales de la zona, de aquí
salen tomas que son de postal ¡Es majestuoso! Mari está
alicaída, nos sentamos y se toma una aspirina y empezamos a
charlar de cómo ha ido todo y de lo que nos queda para llegar
al pico Tempestades.
-Mari. ¿Crees que estás en disposición de llegar al
Tempestades o lo dejamos y bajamos hasta el lago pequeño de
Llosás?
-Cuando lleguemos al Glaciar para coger la dirección del
Tempestades te lo digo. ¿Nos echamos un polvote?
-Mari, si no te encuentras bien lo dejamos. Otro día lo
hacemos tres veces.
-No te preocupes Pipo, lo haremos rapidito como los conejos.
¡Lo mismo se me pasa el dolor de cabeza!
Una vez que hemos descansado, Mari se acerca y me empieza a
rozar con el pantalón puesto la parte púbica sobre mi nariz,
a la que llega porque estoy sentado. Su aroma me penetra y
hace que me excite tan rápidamente que no tardo ni 5 segundos
en bajar el pantalón y la braga de mi hermosa compañera. Su
olor es excitante, en la posición en la que estoy sentado es
ideal para que ella se siente encima de mis piernas. Libero a
mi inquieto compañero de su lugar de encierro, Mari se deja
caer encima hasta introducir mi pene en su espléndido conejo
de montaña. Está tan excitado y sudado que mi glande
acaricia sus paredes vaginales para recibir y dar un gran
placer. Mari se deja caer y abraza mi cuello y me besa
lentamente, en esa posición pasamos al menos cinco minutos,
está tan relajada que me da pena realizar movimiento alguno
para corrernos. Ella se percata de que necesitamos seguir y
pone sus pies sobre el terreno y se levanta y realiza unos
movimientos de entrada y salida, que junto con los que realizo
yo hacen que lleguemos al orgasmo. ¡Aun con dolor de cabeza,
ha sido genial!
-¿Cómo estás Mari? Estoy de maravillas. ¡Ha sido fantástico!
Me sigue doliendo la cabeza pero ha valido la pena ¡monstruo
mío!
-Que suerte tengo de tenerte como compañera ¡Cada día te
quiero más!
Mari se ríe. Estamos enamorados y hemos decidido que en esta
excursión intentaremos engendrar un retoño, por eso no
utilizamos ninguna medida anticonceptiva ya que es hora de
tener descendencia, sería bonito que Mari quedara embarazada.
Con toallitas refrescantes al uso, limpiamos nuestros
genitales, los restos los depositamos en la bolsa de basura
que tenemos para ir acumulando todas sobras que vamos
provocando, cuando pasamos por un lugar donde hay papelera la
tiramos. Nos vestimos adecuadamente descansamos durante otros
15 minutos y decidimos empezar la bajada para volver a
ascender hasta el pico Tempestades.
Hemos llegado al punto de inicio de la subida al pico
Tempestades, ahora tenemos que decidir si seguimos o bajamos
ha plantar la tienda y descansar.
-Mari. ¿Cómo va tu dolor de cabeza? ¿Seguimos o bajamos?
-Me duele menos, y respiro bien. ¡Vamos a la cima, quiero de
nuevo gozar!
-Eres tremenda, se te ve más animada. ¡Seguimos!
Son las 11:15 de la mañana. Iniciamos la subida al pico, este
trayecto es de piedra suelta hay que llevar cuidado escalamos
por la cresta donde hay unas vistas preciosas y de vértigo de
la cresta de Salenque, poco antes de ascender al pico
Tempestades en la cresta donde estamos situados miramos a la
parte norte en la que hay un precipicio profundo prácticamente
vertical y todo helado, es precioso. Mari ha decidido
descolgarse unos 15 metros y volver a subir. Le encanta
escalar y no ha querido perder la ocasión. Mientras ella
escala, aprovecho para hacerle un reportaje de al menos 25
fotos, le gustará verlo cuando volvamos. ¡Si no le llega a
doler la cabeza!
Tras la excitante escalada de Mari, seguimos la cresta
bastante peligrosa pero no infranqueable hasta llegar a la
cima del pico Tempestades de 3290 mts de altitud. Son las
14:30 ¡Lo hemos conseguido!
-Mari. ¿Cómo te encuentra?
-Estoy genial, la adrenalina de la escalada del precipicio ha
hecho que me desaparezca por completo el dolor de cabeza que
tenía y no me cuesta nada respirar. Prepárate que esta
follada va a ser apoteósica.
-Mari no podremos. Nos verán desde el pico Aneto que está
lleno de personas.
-El morbo está ahí, en que nos vean. ¡Qué más nos da! ¡Si
les va el mirar, que disfruten que la vida es corta!
Hemos buscado un sitio lo más plano posible, pero no hay
donde elegir, hemos decidido follar de la misma forma que lo
hemos hecho en el Russell. Hoy no hay nadie por la zona,
podemos estar tranquilos y hacerlos a nuestro placer. Hemos
acomodado nuestras mochilas y puesto una toalla para estar cómodo
sentado, tengo que soportar mi peso más el de Mari. Desnudos
completamente, empezamos la sesión de besos y caricias, el
calor es sofocante Lorenzo (Sol) acaricia nuestra piel a la
que hemos puesto crema de protección solar en los puntos mas
sensibles. Me siento y Mari se acerca y se introduce mi pene
en su vagina, le acaricio sus pechos, caderas y muslos. Esta
vez no debe ser como el coito del conejo. Sube, baja...
Lentamente no tenemos prisa después de unos minutos estamos
que no podemos aguantar más... Ahora Mari se pone de espaldas
a mí ofreciéndome su coño por su parte trasera, no lo dudo
ni un segundo y le clavo mi polla en ese precioso coño.
-Desde el Aneto algún mirón cachondo grita: ¡Que suerte
tienes compañero! Da la sensación que con los prismáticos
nos están viendo. ¡Qué corte! ¡Qué morbo!
Con el nerviosismo en el cuerpo empiezo a acelerar el
rozamiento y después de unos minutos conseguimos tener un
orgasmos explosivo. Mari pega un grito como siempre hace y se
debe haber oído en el Aneto, porque todos gritan y aplauden.
Nosotros aún extasiados decidimos ponernos bien a la vista y
saludar, todos vitorean y como si de una función de teatro se
tratara nos aplauden ¡Tierra trágame! ¡Creo que hasta nos
hemos vuelto a correr!
-Mari se de esta excursión no quedas embarazada, es que algo
falla.
-Amor, amor mío, si no quedo embarazada, tú me tienes a mí
y yo te tengo a ti.
Como siempre Mari tiene salida de ocurrencia para casi todo.
¡Qué suerte que tengo! Nos hemos aseado y decidimos
descansar unos minutos más para luego vestirnos. Miro al
cielo, al limpio cielo y observo un águila que con sus alas
desplegadas resulta amenazante, sin duda la hemos atraído al
estar desnudos. Ha debido entender que éramos dos jóvenes
Sarrios procreando y que ese momento era el oportuno para
agarrar a uno de nosotros y despeñarnos montaña abajo. Sin
prisas pero sin pausas decidimos vestirnos sin quitar ojo a
tan curioso animalejo. ¡Joder qué día más completo! ¡Me
tiemblan las piernas! ¿Será por el águila, o por tanto
fornicar? He tomado 3 fotos del águila, espero que salgan
bien.
-Mari. ¿Tienes miedo del águila?
-Si baja, ¡Me la como! Hablando de comida. ¿Comemos un
poquito?
Hoy no comeremos barritas energéticas, nos vamos a hacer un
guiso de carne con espinacas y puré de patatas, y de postre
un café con leche y galletas María, de las de toda la vida.
Tenemos agua suficiente para la bajada, nos quedan dos
cantimploras llenas una para la comida y el café y otra para
la bajada. Entre follada, comida y sesión de fotos nos han
dado las 5 de la tarde, ya tenemos que inicial el descenso,
estamos tranquilos dado que desde este punto divisamos el
horizonte a 360 grados y no se observa tormenta alguna.
Queremos bajar hasta el primer lago del Vallhiverna y allí
acampar, es una zona preciosa que conozco.
Iniciamos la bajada en dirección al lago pequeño de Llosás
y de este al lago Llosás, descansamos 5 minutos y seguimos
bajando junto al torrente por su parte derecha según se baja
en dirección a la cabaña de Llosás, atravesamos todo el
llano lleno de charcas y saltamontes, en dirección sur hasta
encontrar la canal del torrente del vallhiverna, este torrente
es de subida pendiente pero nada peligrosa. Cuando divisamos
el primer lago del Vallhiverna que está a una altitud de 2450
mts el sol ya está en su fase de entrada le da un color
indescriptible y con reflejos que no puedo dejar de
fotografiar. Lo cruzamos por su parte izquierda y buscamos un
sitio para acampar, ya es casi la noche pero todavía quedan
15 minutos de visibilidad. Son la 9:30 hoy nos hemos ganado el
pan ¡Quien pillara un bocata de anchoas con patatas fritas!
-Ha sido divertido el día ¿Verdad Mari? ¿Qué te apetece
comer?
-Un solomillo a la plancha con un poco de salsa verde.
-Espera que busco en la despensa algo que se parezca. ¡Lo
siento, hay champiñones con carne de vaca y zanahorias! ¿Te
va bien Mari?
¡Qué delicia, eso es disfrutar de una buena comida, Pipo!
El menú era simplemente nutritivo, pero el restaurante era
insuperable, recogimos los tenedores y nos fuimos a dormir,
quedamos como un tronco nada más meternos en el saco. ¡Nada
de caricias, nada de hablar, simplemente descansar! ¡Mañana
andaremos durante 14 horas! ¡Esto es la montaña, el mejor
sistema de adelgazamiento y puesta en forma!
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