Introducción
En esta sección iremos colocando todos las chicas de compañía de las diferentes ciudades que vayamos publicando. Las Chicas escorts de esta web son las más hermosas del mundo. Si estás sola o solo, no dudes en solicitar la compañia de las chicas escorts, te están esperando.
Experiencias:
Ofelia, mi primera chica escort
Para empezar os diré que no me llamo Horacio, y que no me gustan las chicas escort ¡Me alucinan!
Me gustan las chicas escorts jovenes y también las chicas escorts
maduras. A menudo en mis viajes de negocios o cuando tengo que asistir a fiestas solicito el servicio de una de estas hermosas chicas de compañía o chicas
escorts, ya sean jóvenes o maduras. Siempre me hacen quedar bien, ya que son elegantes y de trato exquisito. Lo que os voy a contar son casos verídicos, casos vividos con excitantes chicas escorts de casi todas las provincias de
España, por no decir en todas y cada unas de las provincias de España.
Me conocen en España entera, solicito los servicios de chicas escorts de Barcelona, chicas escorts de Madrid, chicas escorts de Sevilla, chicas escorts de Bilbao, chicas escorts de Zaragoza, chicas escorts de Valencia, chicas escorts de Málaga, Gerona, Tarragona... Ya lo iré contando, como digo he conocido a chicas de compañía de todas las provincias de España.
Mi agenda la llevo a rebosar de números de teléfonos de escorts o chicas de compañía que es como a mí me gusta denominarlas, aunque me tengo que rendir a la evidencia ¡Escort! La palabra inglesa es la que predomina y todo el mundo la entiende. Como yo soy como soy, tanto utilizaré la denominación “chica escort” como la de “chicas de compañía” ¡Excitante chica de compañía! Recuerdo que por primera vez:
Hace algún tiempo, en un viaje que tenía que efectuar desde Barcelona a Madrid para asistir a la feria de muestras de la informática en representación de una conocida marca de ordenadores. Conocí a una preciosa
mujer, una hermosa mujer madura, entró en el avión y todos los que allí estábamos, tanto mujeres como hombres nos la quedamos mirando ¡Qué figura! Su cara, su pelo, sus ojos, pechos, piernas... No era una jovencita, era una mujer madura de unos 50 años de edad, que para suerte mía se fue a sentar junto a mí. No
sé como, pero en unos segundos empezamos una conversación que no finalizamos hasta nuestra despedida en Madrid.
En la empresa en la que trabajo me dieron la orden de solicitar los servicios de una chica de compañía para que hiciera la labor de secretaria. Esta chica escort tendría la misión de atender al público, y pasarme a mí las personas interesadas en nuestro producto. ¿Destino? No, ¡Casualidad! Esta hermosa mujer resultó ser una Escort o chica de compañía, yo aún no lo sabía pero parecía que en mi mente había un duende que me decía una y otra vez ¿Pregúntale, pregúntale? Y como absorto con mi mirada clavada en sus ojos ¡Para no clavarla en sus piernas! Le dije:
-¡Hola! Soy Horacio. ¿A qué se dedica? ¿No será usted una chica
escort azafata?
Mi osadía fue tal, que hasta yo mismo me extrañé de la pregunta. Sin lugar a dudas en mi interior o en mi subconsciente se formaba la idea de que aquella mujer sería la que me ayudaría en la feria de
Madrid, sería una chica escort madura y recretaria, estaba seguro de que se dedicaba a la profesión de acompañante, simplemente me lo dictaba mi intuición. Contestó:
-¡Hola! Yo me llamo Ofelia. ¡Lo siento, no le diré a que me dedico!
Contestó enérgica y con seriedad. ¡Horacio, has metido la pata! Como muchas veces has metido la pata, a pesar de tu experiencia de 20 años de profesión. Esta sensacional mujer no es una chica de compañía, de serlo me hubiera contestado amablemente ya que las chicas escorts son toda amabilidad y simpatía, cogió el periódico y se puso a leer, acto que no duró más de 30 segundos. Se dirige a mí:
-¿Dígame Horacio, qué le lleva a Madrid?
-Voy a la feria de muestras de la informática, Ofelia. ¿Y a usted, qué la lleva a Madrid?
Yo sigo con mi evidente interés por saber a qué se dedica. Esta vez no se ha puesto seria, me ha mirado a los ojos y me ha dicho:
-Soy una chica de compañía, como puede ver una chica escort madura. Mi especialidad es hacer de secretaria de ejecutivos en sus viajes a diferentes países.
-¿Una chica de compañía?
Para seguir la conversación me hice el desentendido y aparenté no saber el término de chica de compañía, cuando en realidad es la definición que más me gusta. Contesta:
-Sí, Horacio. Una chica escort ¿Lo entiende ahora? Me dedico a
acompañar a ejecutivos en sus salidas a otros países, les sirvo como
chica escort realizando las labores de una secretaria.
-Ahora la entiendo. ¡Qué casualidad! Yo necesito una secretaria para los días de feria ¿Tiene ya los días comprometidos?
-Tengo libres de 9 de la mañana a 7 de la tarde ¿Le va bien?
En ese momento empezaba nuestra relación profesional, le pregunté por la tarifa y le dije las horas que la necesitaba, me hizo una oferta que trasmití a mi empresa, como aún no habíamos despegado les llamé:
-Empresa... ¡Dígame!
-Páseme con gerencia. Soy Horacio el director informático.
-Un momento... Sr. Horacio.
-¡Hola Horacio! ¿Ha llegado ya a Madrid?
-No Sr. Armando, estoy en cabecera de pista y estamos apunto de despegar. Le he llamado para informarle que he contactado en el mismo avión con una chica escort que nos puede hacer de secretaria
en la feria. Pide... ¿Le parece bien?
-Si cree usted que es la indicada, me parece bien el precio. No olvide pedir factura a la chica escort ¡Ya sabe usted que es un gasto de representación!
El visto bueno de Armando, del Sr. Armando, era para mí más que suficiente, no necesitaba la aprobación de nadie más para poder contratar a Ofelia, esa madura pero hermosa chica de compañía:
-Ofelia, estamos de acuerdo. ¿Acepta, trabajar estos días para nosotros
como azafata escort realizando los trabajos de una secretaria?
-¿Les ha parecido bien mi tarifa de precios? Estaré encantada. Les haré
de azafata chica escort o de chica escort secretaria, las dos facetas se
me dan bien. ¡Les haré quedar bien!
-Sí Ofelia su trarifa de precios como chica escorts, nos ha parecido de las más
competitivas, tiene unos precios razonables.
Cuando llegamos a Madrid, ella se dirigió a su hotel y yo al mío, quedamos en vernos al día siguiente a las nueve en la puerta de entrada de profesionales para acreditarla.
Durante la cena, estuve pensando en Ofelia, la primera chica escort que conocí en mi vida profesional. Cuando entré en la habitación seguía pensando en ella. Tengo 40 años, y experiencia suficiente, pero esta madura chica de compañía ha hecho mella en mi cerebro ¡Es que es una preciosidad! No es joven, no lo es...
Es una chica escort madura... Inquieto y pensativo al fin pude conciliar el sueño.
En la puerta del recinto ferial la esperaba. Puntual como a mí me gustan las personas Ofelia mi adorada chica
escort madura, hace su aparición. Cuando se acercó me quedé casi sin respiración, iba vestida con tal elegancia que sin duda nuestro
stand haría furor. La contratación de Ofelia, esa madura chica de compañía que era mirada por hombres y mujeres a nuestro paso en dirección al stand, hizo que por un momento tuviera el temor de que nuestro stand se colapsara de visitas para ver a semejante belleza. No pude contener mi admiración
y le dije:
-Está usted ¡Espléndida! ¡Es usted una chica escort muy hermosa!
-Gracias Horacio. ¡Es mi trabajo! Usted ingeniero, ¡Yo chica de compañía! Las chicas de compañía somos así,
es el cometido de nuestro trabajo.
Esta experimentada y madura chica escort, estaba dejando el listón de las chicas escorts muy alto. No sólo era una mujer bella, era una mujer inteligente que durante los días que duró la feria me ayudo a cerrar varias operaciones.
Llegó el día de clausura y la empresa alquiló una sala en un conocido hotel de Madrid, al que asistieron ejecutivos de diferentes países, y no cabía dudas de que algunos iban acompañados por preciosa
chicas ¡Chicas escorts para ejecutivos! Estoy seguro que más de una de esas chicas eran chicas escorts. La fiesta fue muy amena y la cena exquisita, muchas de las esposas se fijaban en las chicas de compañía que hacían pareja con esos viejos empresarios. ¿Qué les debe pasar por las cabezas? ¿Qué pensarán de esas jóvenes chicas escorts?
Esas preciosas chicas escorts jóvenes son la envidia de ellas. Los maridos estoy seguro que piensan maravillas de ellas. ¡No es para menos! Oigo:
-Horacio ¿Qué haces? ¿Te diviertes?
-Lo estoy pasando bien, pero estoy solo ¿Con quién estás Ofelia?
-Soy la acompañante del dueño principal de la empresa... ¡Es viejo, pero encantador! Ven que te presento una
chica escort joven. ¡Es mi hija, lo pasarás bien!
La hija, la joven chica escort no desmerecía en belleza a la madre chica de compañía. Durante el resto de la noche estuve acompañado por dos preciosas chicas escorts, que sin desatender a sus parejas aprovechaban el mínimo tiempo libre para hablar conmigo. La fiesta terminó y nos despedimos. Le dije:
-Ofelia, he quedado realmente complacido con tu profesional trabajo de chica de compañía,
de tu trabajo como secretaria ¡Nos volveremos a ver!
-Cuando quieras Horacio. Soy una chica escort ¡Vivo de eso! ¡Acuérdate, mi hija también es una chica de compañía!
-Sí, y es una chica escort joven y muy hermosa ¡Sin duda también me acordaré de ella!
Quedé tan gratamente complacido con el trabajo de Ofelia que llevo 5 años contratándola, a pesar de sus 55 años sigue siendo una bellísima, atractiva y elegante chica de compañía
madura de Barcelona y Madrid que desempeña el trabajo de secretaria y
azafata a la perfección.
Se que me he enrollado mucho, os prometo que en el próximo relato todavía lo haré más, me encanta escribir y contar cosas ¡Me encantan las chicas escorts!
Las jóvenes y las maduras. Me gusta el campo, me gusta el mar y me fascina la montaña... Pero nunca solo, siempre acompañado con una hermosa, joven o madura chica de
compañía.
*-*-*-*
La envidia de Claudia.
Ayer me encontré con Claudia, una amiga de colegio desde que íbamos a parvulitos y la invité a tomar una copa a un concurrido café de Barcelona, durante la conversación salió a colación el tema de las chicas de compañía o escort. Ella se empeñaba en llamarles prostitutas de lujo, cuando no putas de lujo. Yo por el contrario le quería hacer entender que chicas de lujo era la acepción que más se le acercaba al trabajo que desempeñaban:
-Claudia dejemos el tema. ¿Qué es de tu vida, estás casada?
-¡Lo estuve, Horacio! Ahora estoy separada y me gano la vida como azafata de ferias y congresos ¿Y tú, te has casado?
-¡No Claudia! Estoy soltero y entero, no he querido unirme sentimentalmente a ninguna mujer, ¡Soy un espíritu libre!
-Cuando quieres sexo ¿Qué haces, solicitas una puta de lujo? ¡Perdona, una chica acompañante de lujo!
-Sí Claudia, abro mi agenda, busco un teléfono y quedo con una de las chicas de lujo que tengo apuntada en ella, unas veces una chica escort joven y otras una chica escort madura ¡Según el momento! Paso un rato agradable y no tengo complicación alguna.
Claudia debido a su situación y a su trabajo esta más cerca de ser una chica de lujo que de ser una aburrida divorciada madura. Al igual que ella, yo no tengo, ni he tenido nunca pelos en la lengua a la hora de hablar claro. Me contesta:
-No tendrás complicaciones, pero te resultará caro ¡Las prostitutas de lujo, no son baratas precisamente!
-¡Bueno, según lo mires! Nunca me he parado ha echar cuentas. ¿Te gustaría ejercer de chica de lujo? ¡No, perdona como prostituta de lujo!
-¡Qué cosas tienes Horacio! ¿Me ves a mí ejerciendo de puta de lujo?
-Sí, a demás no tengo la más mínima duda, ¡Serías una chica escort de lujo de las mejores!
Por un momento, cuando le dije a Claudia que podría ser una chica de lujo y de las mejores me brindó una mirada penetrante, que más que mirada parecía el disparo de flechas envenenadas. Enérgica ¡Cabreada! Diría yo, contesta:
-¡Qué grosero! Llamarme prostituta de lujo.¡Ahí te quedas!
Claudia se levantó y sin despedirse me dejó allí plantado con las bebidas servidas y desconcertado. Esa no era la Claudia que yo conocía. Aquella a la que yo conocí le hubiera gustado que la llamara chica escort de lujo ¡La verdad es que es un lujo de chica! Tiene 45 años y está verdaderamente para mojar pan ¡Para sí, querrían muchas chicas escorts de lujo ser como ella!
La conversación que mantuve con Claudia me sirvió para reafirmarme en mis pensamientos ¡Qué feliz que soy! Cuando quiero compañía, solicito una chica escort de lujo ¡Y por qué no! Varias chicas de lujo, putas de lujo o prostitutas de lujo, como a Claudia le gusta decir. ¡Sé que es un lujo! Solicitar los servicios de las chicas acompañantes de lujo ¡Pero qué diablos! Si puedo, y con ello disfruto ¡Lo siento! Seguiré solicitando los servicios de las chicas acompañantes de lujo.
Los que me conocen me envidian cuando me ven acompañado en fiestas con una chica de compañía de lujo. No solicito sus servicios para que me envidien, lo hago para cuando me vean acompañado de una de esas exuberantes chicas escorts de lujo ¡Me odien! Miran sus maravillosos cuerpos cuidados, y como ellos no se lo pueden permitir ¡Dicen, comenta, murmuran...! ¡Como me divierto al verlos! Ellos se cabrean, ellas les llaman putas de lujo. Para mí son chicas acompañantes de lujo ¡Mi lujo, ya que las puedo pagar!
*-*-*-*
Los ejecutivos japoneses
Esto que les cuento me sucedió hace unas semanas, en una fiesta de recepción de unos ejecutivos de la central de nuestra empresa. Solicitamos los servicios de cuatro chicas de compañía. Las chicas escorts fueron elegidas por mí, ya que en la empresa saben de mi devoción por estas mujeres. La historia, mi historia no tiene desperdicio por el espantoso ridículo que hice delante de los ejecutivos del Japón y sobre todo el trato que di a una de las chicas escorts de compañía de lujo. Como siempre me enrollo más de la cuenta y hablo de mí cuando en realidad quiero hablar de las chicas escorts magníficas acompañante de lujo. Como he dicho solicité el servicio de 4 chicas escort de lujo que paso a describiros:
Lo primero que hice al llamar a la agencia de chicas escorts de lujo es solicitarles que las chicas escort de necesitaba tenían que hablar varios idiomas, Español, inglés, japonés, sueco e italiano. Contacto con la recepcionista:
-Señorita, necesito 4 chicas escort, una que hable español e inglés, otra chica escort que hable el sueco el inglés y el español, otra chica escort que hable el japonés, el inglés y el español y otra chica escort que hable el italiano, el japones el español ¿Puede ser?
-Si señor, las chicas que esta agencia representa son todas de primer orden y todas saben más de dos idiomas ¡No se preocupe! Además tenemos las chicas escorts de 18 años recien cumplidos, son la más jóvenes.
-Gracias
señorita, espero me envie las chicas como las he solicitado.
Vanesa, una chica escort joven acompañante de lujo de 18 años de edad recién
cumplidos ¡Casi una niña! Tiene unas medidas de 90, 60, 90 y de 1.75 mts de estatura y 68 kilos de peso, un precioso pelo castaño claro y de ojos marrones, sus labios son carnosos que incitan a besarla sin parar, es simpatiquísima ¡Es una dulzura! Literalmente dan ganas de comérsela poco a poco, habla español que es su idioma materno y perfectamente el
inglés. Su mejor virtud es ser una joven chica escort simpática.
Patricia, chica escort acompañante de lujo de 20 años de edad. Sus medidas son porque así las elegí de 90, 60, 90 de 1,75 de estatura y 65 kilos de peso, de pelo rubio natural y de ojos verdes, que mirarla ¡Quita el sentido! Según fotografía tiene unos pechos de escultura ¡Lo eran, eran preciosos! ¡Qué
joven chica escort de lujo! ¡Qué lujo de chica escort joven! Amable, educada, dulce,
tierna, simpática... ¡Qué puedo decir! Una chica escort joven espectacular que habla sueco, inglés y español.
Ana, Nikita para los para los clientes ¡Que puedo decir de Ana! Simple y llanamente que es hija de Ofelia ¡Está todo dicho! Chica escort acompañante de lujo de 30 años de edad las medidas para no variar 90, 60, 90 y 67 kilos de peso, pelo negro azabache brillante y unos ojazos color marrón ¡Qué chica escort!
Como es lógico no es una chica escort madura, pero si algo mayor que las
anteriores. Como su madre está especializada en trabajos administrativos. Sin lugar a dudas la ha enseñado y preparado para hacer su trabajo de chica de compañía escort de lujo a la perfección, habla español, inglés y japonés.
Ofelia. ¡Ofelia! Mi gran debilidad, mi chica escort preferida, es una chica acompañante de lujo preparada para tratar con ejecutivos de alto nivel, sus conocimientos empresariales supera en ocasiones a los de los propios ejecutivos, pero ella siempre sabe cuando hablar y cuando callar. Habla español, inglés, japonés e italiano, cuenta con 55 años pero se conserva en un fenomenal estado. Sus medidas para no
desmerecer a las anteriores es de 90, 60, 90, de 1.78 de estatura y 68 kilos de peso, su pelo es de color castaño claro y tiene unos preciosos ojos marrones, No cuento más de esta sensacional chica escorts de compañía de lujo.
¡Bueno! Ahora que os he contado como son las 4 chicas escorts de compañía que elegí para que atendieran a los ejecutivos venidos de Japón, les explicaré el por qué de la elección de la estatura y medidas de las chicas de lujo
¡ Y que hablen el idioma... Es sencilla, para que no haya disputas de elección! Pero claro está, 2 jóvenes, una de mediana edad y 1 madura ¿Pasará otra
vez lo del año pasado? Lo del año pasado fue de comedia cinematográfica, solicitamos a 4 chicas escorts acompañantes de lujo todas diferentes, y como no podía ser de otra manera una de las chicas escorts destacaba sobre las demás y los ejecutivos la asediaban y acabaron discutiendo acaloradamente entre ellos y la fiesta terminó como el rosario de la aurora ¡No llegó la sangre al río! Pero la fiesta finalizó. Las chicas escorts asustadas se marcharon apresuradamente, ya que al igual que son chicas de compañía discretas, también quieren recibir y ser tratadas con discreción.
Llegó el día de la fiesta, los ejecutivos japoneses estuvieron de lo más educados y se comportaron como verdaderos caballeros, y parecían ser de lo más amigos. No hubo problemas, estuvieron alternando con cada una de las chicas escorts de lujo. Esta vez todo iba rodado ¡Pero ya se sabe, la felicidad nunca es completa! Todos, otra vez los tres agasajaban a Ofelia, ellos no discutían ¡Al contrario! Se lo pasaban bien con ella, esta vez fui yo el que dio la nota. No sé si por que había bebido algo más de la cuenta o porque estaba celoso del trato que daban a mi chica escort de lujo preferida, el caso es que empecé a decir tonterías:
-¡Caramba, iros a dormir! Esas tres chicas son para vosotros. Esta chica escort acompañante de lujo es para mí ¡Ofelia es mía!
Todos en la fiesta se quedaron atónitos, los ejecutivos españoles me echaron miradas amenazantes, sus esposas se quedaron sorprendidas y los japoneses ¡Sonrieron! Tengo todos los números de la rifa
para ser despedido ¡No me importa! Hoy disfrutaré de la compañía de Ofelia, mi chica escort
madura preferida. Así lo hice, y como si de un objeto se tratara la agarré fuertemente de la mano y me la llevé a la habitación que tenía dispuesta para mí, ella por la educación exquisita que tiene, no dijo nada, ni se resistió, me siguió, y para sorpresa mía me hizo
pasar una noche alucinante, Al entrar en la habitación dice:
-Hoy veras los que es una zorra escort acompañante de lujo ¡Dime palabrotas! Eso me excita, es una fantasía oculta que tengo.
Ofelia no deja de sorprenderme, tan recatada, tan educada y con una fantasía oculta. Le seguí el juego y empecé a decirle palabras ofensivas que hasta me costaban articular ya que yo nunca las había dicho:
-Ven aquí zorra, puta de lujo, ¡Hazme tuyo! Tómame prostituta escort.
Puta para ejecutivos, prostituta de empresarios.
Ella me gritaba, soy una puta de lujo, una chica de alterne ¡Soy una prostituta! Yo estaba más que excitado asustado. Me hizo pasar una noche de puro sexo, duro en palabras pero gentil en el trato...