Google
 
 
 
 


 

COMO PURIFICAR EL AGUA

Purificador de Aguas, depuradores de Agua, Agua Potable, Purificar el Agua

 

 

Pág Atras.

PRINCIPAL

Siguiente Pág.

Juegos

Azar

Música

Sms

 

Trucos

Viajes

Películas

Deportes

Mineralogia

Chistes

Fotos

En la actualidad, el agua almacenada en los embalses se usa para beber. Pero antes de que llegue a las casas, pasa por distintos procesos para

limpiarla. y hacerla potable. Con este experimento puedes comprobar lo eficaz que puede ser un simple filtro hecho por ti mismo para separar la suciedad del agua.

Las impurezas suspendidas y disueltas en el agua natural impiden que ésta sea adecuada para numerosos fines. Los materiales indeseables, orgánicos e inorgánicos, se extraen por métodos de criba y sedimentación que eliminan los materiales suspendidos. Otro método es el tratamiento con ciertos compuestos, como el carbón activado, que eliminan los sabores y olores desagradables. También se puede purificar el agua por filtración, o por cloración o irradiación que matan los microorganismos infecciosos. Véase también Depuración de aguas.

3. Vierte el contenido de la jarra. Debes procurar que el chorro sea delgado y continuo, para no mezclar las capas que hay en la maceta.

1. Llena la jarra con agua de un estanque o del lecho de un riachuelo. Déjala que repose.

2. Pon la maceta en el interior del plato. Asegúrate de que la maceta tenga un agujerito en la base. Pon después el filtro de café en el interior de la maceta y a continuación, pon tres partes iguales de carbón vegetal, arena y gravilla (¡por este orden!). La arena y la gravilla deberás haberlas lavado antes, poniéndolas en el colador bajo el grifo.

 

4. El agua del plato que ha sido filtrada está más limpia que el agua que queda en la jarra. Sin embargo, esta agua no es aún apta para beber, pues este sencillo filtro casero no ha eliminado microorganismos u otras partículas presentes en el agua, que sí se eliminan en las plantas potabilizadoras de agua "de verdad".

 

MATERIALES A USAR

1 MACETA, 1 COLADOR, 1 PLATO, 1 FILTRO DE CAFE, 1 JARRA, CARBON VEGETAL, ARENA, GRAVILLA. 

 

Las impurezas suspendidas y disueltas en el agua natural impiden que ésta sea adecuada para numerosos fines. Los materiales indeseables, orgánicos e inorgánicos, se extraen por métodos de criba y sedimentación que eliminan los materiales suspendidos. Otro método es el tratamiento con ciertos compuestos, como el carbón activado, que eliminan los sabores y olores desagradables. También se puede purificar el agua por filtración, o por cloración o irradiación que matan los microorganismos infecciosos. Véase también Depuración de aguas.

En la ventilación o saturación de agua con aire, se hace entrar el agua en contacto con el aire de forma que se produzca la máxima difusión; esto se lleva a cabo normalmente en fuentes, esparciendo agua en el aire. La ventilación elimina los olores y sabores producidos por la descomposición de la materia orgánica, al igual que los desechos industriales como los fenoles, y gases volátiles como el cloro. También convierte los compuestos de hierro y manganeso disueltos en óxidos hidratados insolubles que luego pueden ser extraídos con facilidad.

La dureza de las aguas naturales es producida sobre todo por las sales de calcio y magnesio, y en menor proporción por el hierro, el aluminio y otros metales. La que se debe a los bicarbonatos y carbonatos de calcio y magnesio se denomina dureza temporal y puede eliminarse por ebullición, que al mismo tiempo esteriliza el agua. La dureza residual se conoce como dureza no carbónica o permanente. Las aguas que poseen esta dureza pueden ablandarse añadiendo carbonato de sodio y cal, o filtrándolas a través de ceolitas naturales o artificiales que absorben los iones metálicos que producen la dureza, y liberan iones sodio en el agua (véase Intercambio iónico). Los detergentes contienen ciertos agentes separadores que inactivan las sustancias causantes de la dureza del agua.

El hierro, que produce un sabor desagradable en el agua potable, puede extraerse por medio de la ventilación y sedimentación, o pasando el agua a través de filtros de ceolita. También se puede estabilizar el hierro añadiendo ciertas sales, como los polifosfatos. El agua que se utiliza en los laboratorios, se destila o se desmineraliza pasándola a través de compuestos que absorben los iones.