La raza del Ariége,
dibujada aquí por Robert Dallet, se considera una de las más puras; otra
es la de
la Camarga
, de pelaje oscuro al nacer y blanca al llegar a la edad adulta. Pueden
agregarse aellas las diferentes variedades de poneys,
el caballo Pottokak de los Bajos Pirineos y algunos otros, más o menos
conocidos y más o menos puros. Algunas ganaderías pretenden ser las únicas
que pueden mostrar caballos «salvajes». Para que todas queden por un
igual, repetiremos que ya no existen caballos salvajes auténticos, salvo
los asiáticos de Przéwalski, la totalidad de cuyos ejemplares
actualmente conocidos viven en parques zoológicos. Se caracteriza por las
crines permanentemente erizadas, rasgo muy buscado por los especialistas
en reconstruir caballos «salvajes», pero rara vez conseguido, pues no
pertenece a las dos variedades de tarpanes. Se ha hablado mucho de la
casta de que desciende el caballo, desde el Eohippus,
Aptitud más
destacable:
Aptos
para la silla.
Características
étnicas:
Gran
facilidad para la reunión.
De
aires enérgicos.
Complexión
de equilibrada arquitectura.
Obedientes
al mando.
De rápida
compenetración con el jinete.
Características
físicas:
Cabeza
de longitud media.
Orejas
muy móviles.
Ojos
vivos, mirada despierta.
Cuello
ligeramente arqueado.
Dorso
musculado.
Extremidades
musculadas
Color
tordo y castaño.
Tamaño:
suelen medir alrededor de 1,50 metros
Otros:
Por
sus aptitudes también tienen facilidad para el toreo.
Tienen
condición especial para el manejo de ganado vacuno explotado en régimen
extensivo.
La raza del Ariége,
dibujada aquí por Robert Dallet, se considera una de las más puras; otra
es la de
la Camarga
, de pelaje oscuro al nacer y blanca al llegar a la edad adulta. Pueden
agregarse aellas las diferentes variedades de poneys,
el caballo Pottokak de los Bajos Pirineos y algunos otros, más o menos
conocidos y más o menos puros. Algunas ganaderías pretenden ser las únicas
que pueden mostrar caballos «salvajes». Para que todas queden por un
igual, repetiremos que ya no existen caballos salvajes auténticos, salvo
los asiáticos de Przéwalski, la totalidad de cuyos ejemplares
actualmente conocidos viven en parques zoológicos. Se caracteriza por las
crines permanentemente erizadas, rasgo muy buscado por los especialistas
en reconstruir caballos «salvajes», pero rara vez conseguido, pues no
pertenece a las dos variedades de tarpanes. Se ha hablado mucho de la
casta de que desciende el caballo, desde el Eohippus,
La
raza del Ariége
ALIMENTACION REGLAS
Mantener siempre una
dieta equilibrada: esto es, variar los alimentos del caballo,
vigilando que no sólo coma hierba o pienso.
Darle gran número de
comidas pero cada una de ellas de poca cantidad: el estado natural del
caballo le hace comer prácticamente de forma constante, nunca debemos
dejarle más de ocho horas seguidas sin comer. Pero sin darle gran
cantidad en cada una de las comidas.
Cree una rutina y sígala:
los caballos son animales de costumbres, cualquier cambio en el
horario de sus comidas de puede llegar producirles una alteración
intestinal.
No haga cambios
repentinos en la dieta: podrían producir trastornos intestinales en
el animal.
Tenga preparada
constantemente agua limpia y fresca: debemos darle agua antes de las
comidas. El agua es fundamental para el caballo ya que supone un 60%
de su peso corporal y además la utiliza para la digestión.
No oblige al caballo a
realizar fuertes trabajos o a viajar justo después de comer.
Mantenga limpias todas
las zonas de almacenaje de la comida.